sábado, 7 de noviembre de 2009

La ilusión en el punto de mira

Hay pocas cosas tan hermosas como la emoción que se siente al comienzo de un proyecto o un trabajo que nos resulta grato. La ilusión se desborda, nos sale por los poros y las decepciones y contratiempos, antes que mustiarnos, nos empujan a seguir adelante. La duda y el miedo se encuentran ahí, al acecho, pero los espantamos de un manotazo a la primera ocasión.
Quiero guardarme un poco de esta sensación de vida nueva, de impulso, de latido, de
pulsión acertada... para cuando decaigan los ánimos y no tenga las mismas ganas de luchar. Para cuando la inconstancia haga su nido y me deje desmadejada, para cuando la decepción asome las orejas y me describa un paisaje inverso al que ahora veo. Asir con ambas manos la ILUSIÓN y pegármela al pecho para que se quede conmigo y no me vuelva a dejar.

3 comentarios:

Porf. Higgins dijo...

Querida Sobrina: Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina... Una tarde, en el club, le dije esta frase a Chesterton ¡y tuvo la desfachatez de apropiársela!

La monaca di Monza dijo...

Que verdad! Besos

Vicky dijo...

Ya te dije que no te fiaras... Pero, en fin, ya eres grande para saber con quien te juntas.